Chela Fernández, mujer de mirada profunda y ternura inexplicable, nos acercó su libro "Solo para niños" con poemas y cuentos para los pequeños. Elegimos en uno: LA CASA VOLADORA Juan, a punto de perder su niñez, se despertó aquella mañana con la sensación de que la casa con todos sus muebles y su gente sería llevada por el viento. Se sintió muy cansado y cerró los ojos. Entonces la casa cobró vida y comenzó a ascender. Subía por el viento y Juan se deslizaba con gran riesgo, de una pared a otra como en un tobogán. Debía incorporarse cauteloso. Primero cerraría muy bien las aberturas. Los muebles se volcaban cabeza para abajo y todo amenazaba con salir disparado por la ventana abierta. También él daba vueltas con la casa. Rebotaba. Tan pronto descasando sobre el cielorraso o...