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Entonces ya no es necesario recurrir a la noción caduca de masoquismo primordial para comprender la razón de los juegos repetitivos en que la subjetividad fomenta juntamente el dominio de su desamparo y el nacimiento del símbolo. Éstos son los juegos de ocultación que Freud, en una intuición genial, presentó a nuestra mirada para que reconociésemos en ellos que el momento en que el deseo se humaniza es también el momento en que el niño nace al lenguaje. Jacques Lacan - esccritos 1 - "Función y campo de la palabra".

"El libro" - Jorge Luis Borges

"De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación. En César y Cleopatra de Shaw, cuando se habla de la biblioteca de Alejandría se dice que es la memoria de la hu manidad. Eso es el libro y es algo más también, la imaginación. Porque, ¿qué es nuestro pasado sino una serie de sueños? ¿Qué diferencia puede haber entre recordar sueños y recordar el pasado? Esa es la función que realiza el libro." Jorge Luis Borges - fragmento de "El libro" - Borges oral - 1979 foto: Ferdinando Scianna

El cumpleaños de Ícaro

El cumpleaños de Ícaro Un niño quiere volar, quiere llegar al sol. Fue al patio de su casa, buscó la planta más vieja de su mamá y pensó cortar dos hojas, las mayores, bien grandes debían ser la hojas elegidas. Con la tijera, esquiva la tela de araña que decora el rincón desde hace meses, y corta la hoja más grande. La prueba: la mueve de arriba hacia abajo, primero despacio para precisar el movimiento, luego un poco más rápido y más y más. No se movió del lugar pero va y corta la segunda hoja y arriba y abajo, prueba las dos juntas, con ganas, con más ganas, arriba y abajo, - si le pongo un poco de más energía podré- y nada, ni un centímetro del piso logra despegar. Pega un salto como quien remonta vuelo y para tomar impulso. No voló. Entonces sube a un banquito para que el salto sea más heroico y el impulso mayor y cae al piso, en verdad se desparrama. Queda en medio del patio hecho pedacitos. Por el ruido de la caída, sale la mamá a ver qué está pasando en el fondo de su casa. Ve...

¿Qué hace el comerciante de pollos cuando no comercia con pollos?

"¿Qué hace el comerciante de pollos cuando no comercia con pollos? A veces pienso que la importancia del eros en la vida de las personas está en el hecho de que llena exactamente esos vacíos que no llena el trabajo. La filosofía es eso en lo que piensas cuando no tienes nada específico en qué pensar…En este sentido quizá hacer filosofía corresponde, más que a un talento o a una vocación, a un defecto; o mejor, a la enfatización e institucionalización de un defecto".                                                                                        Gianni Vattimo

en la Biblioteca Popular Dr. A. Franzini Herrera

Carlos Skliar - ENSEÑAR

La palabra ‘enseñar’ dice y muestra, apunta e indica hacia una tercera cosa, ni al uno, ni al otro. Dice como anuncio, es anunciación, no como enunciado retórico. Muestra el mundo, el mundo que exige travesía y experiencia y padecimiento y risa. Lo que la palabra ‘enseñar’ muestra no puede ser transformado en una representación interna del conocimiento. Es presentación e invitación a conocer, aunque no se disponga de ningún saber ya predispuesto. Se enseña el sabor de lo que, alguna vez, se podrá o no saber. Es compañía, conversación, donación. Bajo la forma de dádiva, enseñar es humillar. Y humillar es traicionar el gesto de mostrar. La tradición induce a pensar que ‘enseñar’ es completar lo incompleto. El alma sabe que ‘enseñar’ es ir de incompletud a incompletud. Carlos Skliar

Literatura infantil - Julieta Pinasco

La única literatura infantil posible es la que plantea preguntas, sin que importe cuán políticamente incorrectas estas sean. Hasta la coronilla del realismo moralista que pretende enseñar valores, promover el manejo de emociones, entre otras "bellezas" para que los niños aprendan a soportar la frustración, no angustiarse, no enfrentarse a la muerte, el dolor, la violencia. Hasta la coronilla de sobarles las espaldas para que, algún día, alguna vez, en alguna oportunidad se en frenten a la vida que se los va a devorar a dentelladas. Hasta la coronilla de censores que en nombre de un ideal infantil se cargan a los niños y a los textos. Hasta la coronilla de los libros con la edad de los lectores prefijada de antemano. La literatura infantil es literatura y lo único que debe procurar es estar bien escrita, con palabras que abran puertas, que interroguen, que dejen espacio para la frondosa imaginación de los seres humanos.